sábado, 11 de febrero de 2012

Conversaciones con Dios

-PARTE I-

- Hola. Buenas tardes, ¿sí sabe quién soy? Su vecina de enfrente. Oiga, vengo a molestarla para pedirle un favor. ¿Es usted la dueña de la casa? Es que veo muchos muchachos salir y entrar, y realmente no sé quién es el dueño, ¿es usted?
- Sí.
- Bueno, acerca del favor. ¿Ya ve que tenemos ese Ford Mustang estacionado ahí enfrente de la casa?, pues la persona que nos lo vendió no ha querido darnos los papeles y hace rato amenazó con llevárselo. Y verá que tenemos un patio muy grande, cuando llegamos estaba lleno de basura; pero mi hijo, que se va a casar, bueno, eso es lo que él dice. Lo va a hacer este 14 de febrero, ya sabe, en los casamientos múltiples que anuncia el municipio. Y es que según él quería hacer la fiesta en la calle, poner mesas y sillas, música; pero ya sabe como están de feas las cosas, así que yo preferí que no nos arriesgáramos y le pedí que mejor limpiara el patio. Y ya, lo limpió, sacó bolsas y bolsas de basura. Viera qué padre quedó, porque como le digo, es grandísimo. Pero pues de qué nos sirve el patio allá atrás, si lo que necesitamos es una cochera. Y es el favor que le quería pedir. A ver si nos dejaba estacionar el carro en la suya, no importa que nos cobre renta.
- Eeeeh, no, no creo que sea buena idea.
- No por mucho tiempo, sería sólo un mes, tal vez. ¿Qué dice?
- No.

2 comentarios:

  1. al final se mudaron de casa. también les quitaron el carro y el hijo de la vecina nunca se casó, pero engendró 4 hijos con 3 mujeres distintas.

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