Un día vinieron los de la comisión de electricidad, ni me acuerdo bien cómo estuvo el asunto, pero terminaron diciéndome que yo me robaba la luz y que mi lectura les daba números negativos. Que mi medidor estaba muy raspado, y que eso sólo podía ser causa de que todas las noches lo volteara para ir en dirección contraria.
Les dije que estaban estúpidos, que yo no volteaba nada más que a San Antonio para que me consiguiera un buen marido y que tampoco me gustaba andarla haciéndola de contreras.
Y bueno, luego de dar muchas vueltas por las distintas oficinas de la CFE, terminé en una de Ajuste de Cuentas, gritándole a todo pulmón con lagrimas que recorrían mis ojos, a una dependienta que no quiso revisar mi caso y ni siquiera se dignó a voltearme a ver… o preguntarme mi nombre o si ya había almorzado.
Le decía yo “¿Y así es cómo te levantas todas las mañanas?, con esa actitud, con esa MALA ACTITUD, ¿Eres feliz? Porque la verdad yo no creo que seas feliz. Ve lo que aportas al mundo, NADA, pasas todo tu día sentada en esa computadora sin hacer NADA más que poner mala cara y luego mandar mails de Jesucristo. Seguro que hasta eres de las que se queja porque México no cambia, te apuesto mis pulgares, y ¿qué es lo que haces tú para cambiarlo? NADA. Limítate a hacer bien tu trabajo, deja de ser una sanguijuela, has algo por ti primero, tente poquito respeto.” Y bueno, amigos míos, mientras le decía a la pobre mujer esta sarta de barbaridades bajo un trance verborréico, el guardia me decía, “Señorita, por favor, sálgase, deje de gritar”, y volteé a verlo “¿Dónde está el encargado de este lugar, Señor?”, “Está fuera, en una junta” me había dicho ya, antes de empezar a pegar de gritos, la señorcita frente a mí. Pero cuando pregunté al guardia, detrás del último cubículo, bajo las piernas de una guapa, salía como venido de otro mundo un gordinflón con gafete de Jefe.
-En qué puedo ayudarla, jovencita.
-¿En qué me puede ayudar? Tengo 20 minutos aquí gritando. ¿Dónde estaba usted?
-Estaba fuera. En una junta.
-¿En una junta en el cubículo 1?
-Mmh, no, acabo de llegar, venga, vamos a mi oficina.
-Ok, mire, lo que pasa es que me pusieron esta multa, diciéndome que era porque mi medidor tenía las terminales gastadas a causa de que yo lo volteaba cada noche. Y verá, yo nunca he volteado el medidor, de hecho, mi medidor es nuevo porque apenas contraté el servicio hace unos meses, y por eso, quisiera que me lo mostrara y me enseñara las malditas terminales gastadas, que me lo quitaron aún habiendo pagado mi recibo, y aún cuando SU guardia, ese que ve ahí, luego de no dejarme pasar con uno de estos señores que estaban tomando cafecito y riendo como hienas mientras veían pendejadas en Internet, me dijo que mientras yo pagara mi recibo no tenían por qué cortarme la luz. Que la multa podía venir yo arreglarla con ustedes después y me corrió. Y ahorita que vengo a arreglar lo de la multa, me dice aquella ingrata mujer, que como la multa se suma a mi consumo, y debido a que pague mi consumo solamente pero deposité un peso de más, ahora no me conectarán la luz hasta que termine de pagarlo todo. Y la verdad, yo no le encuentro sentido, y lo único que quiero es que me enseñen mi medidor y me conecten mi pinche luz (para poder ir yo a mi casa, a reírme como hiena viendo pendejadas en Internet, graciasssss).
-No se preocupe, señorita, déjeme hago unas llamadas y ahorita mismo van a reconectarle su servicio, pero ya tranquilícese. Y bueno, es que la verdad la culpa no es de nosotros, sino de la otra oficina, donde debieron haberle…
-Señor, acepte su error, sea hombre. Usted tiene a ese guardia parado ahí, que no deja pasar a nadie, él mismo da información de cualquier cosa en vez de pasar a la gente con una persona de algún cubículo. Si a esas vamos, póngale una corbatita, siéntelo enfrente de una computadora y súbale el sueldo, que la realidad es que el hombre hace el trabajo de todos los demás.
-Emh, no, señorita, lo que pasa es que el señor tiene que decir qué casos se resuelven aquí, y cuales no. Y es que luego viene mucha gente y andamos muy atareados de trabajo.
-Señor, he venido 3 veces y nunca hay nadie. El guardia en realidad es un repelente de personas, nadie entra aquí, y ustedes nomás se la pasan de fiesta de té. Usted me oyó gritarle a la empleada, y le valió gorro hasta que ya me vio bien histérica y sin ganas de irme.
-Pues sí, tal vez sea mi error, pero en realidad si tenemos mucho trabajo, eh. De todos modos, voy a ver qué puedo hacer para cambiar eso…
-Ok, cuándo me pone la luz?
-Espéreme un poquito, déjeme hago una llamada. Bueno, ¿Ramón?, oye, aquí tenemos a una señorita, que le vamos a hacer el paro, no? Es que ya pagó su recibo y le quitaron su medidor. ¿Se lo podrías ir a poner ahorita? ¿Sí? Perfecto, sí, gracias, nos vemos.
-¿Entonces no me va a enseñar mi medidor?
-Emh, pues es que la verdad nos traen muchos y…
-Narf, lo que sea, quiero mi luz. ¿Entonces ahorita me la ponen?
-Sí
-Muchas gracias, Don… Octavio López Villanueva. Un gusto hablar con usted, con permiso :D
-Ándele, pásele (¡brrrrrr!)
Y ya, me pusieron la luz ese día, y a mi medidor (y al de todos mis vecinos) le colgaron un aro-candado que ni a martillazos se puede quitar.

Juar, la parte graciosa aquí es que cada que vienen a cortarme la luz, porque en realidad soy muy mala ciudadana, o ciudadana pobre me gusta más, que siempre se atrasa en el pago de sus recibos, y se queda unos días sin gas, o luz, o teléfono, y mi favorito, sin agua. ¿Qué estaba diciendo? Ah sí, que cada vez que vienen a cortar la luz, no pueden por el pinche candadote anti-volteretas que me pusieron, ojoik ojoik.
Peero bueno, dedico esta publicación a Don Señor Corta-Luz, que estuvo aquí afuera una media hora mientras yo escribía este post, dándole de chingazos al medidor intentando quitarle el aro, hasta que salí a preguntar ¿Me van a regañar y a cobrar a mí porque me quites así el candado?, y por el momento dejó por la paz el asunto y se fue. SIIIIIIIÍ y puedo postear y ser una GRAN perra apática detrás de un monitor! SIIIIIIIÍ!
Sardina: 211, 583 – Universo: 0
Y bueno, ¿habrá algún usuario blogger entre el público, rico y gustoso de hacer caridad, que me preste $190 pesos para pagar mi luz? Esniiiiiiif!
Mi cuenta es: 05431076-4 en Banamex, Gracias.
Les dije que estaban estúpidos, que yo no volteaba nada más que a San Antonio para que me consiguiera un buen marido y que tampoco me gustaba andarla haciéndola de contreras.
Y bueno, luego de dar muchas vueltas por las distintas oficinas de la CFE, terminé en una de Ajuste de Cuentas, gritándole a todo pulmón con lagrimas que recorrían mis ojos, a una dependienta que no quiso revisar mi caso y ni siquiera se dignó a voltearme a ver… o preguntarme mi nombre o si ya había almorzado.Le decía yo “¿Y así es cómo te levantas todas las mañanas?, con esa actitud, con esa MALA ACTITUD, ¿Eres feliz? Porque la verdad yo no creo que seas feliz. Ve lo que aportas al mundo, NADA, pasas todo tu día sentada en esa computadora sin hacer NADA más que poner mala cara y luego mandar mails de Jesucristo. Seguro que hasta eres de las que se queja porque México no cambia, te apuesto mis pulgares, y ¿qué es lo que haces tú para cambiarlo? NADA. Limítate a hacer bien tu trabajo, deja de ser una sanguijuela, has algo por ti primero, tente poquito respeto.” Y bueno, amigos míos, mientras le decía a la pobre mujer esta sarta de barbaridades bajo un trance verborréico, el guardia me decía, “Señorita, por favor, sálgase, deje de gritar”, y volteé a verlo “¿Dónde está el encargado de este lugar, Señor?”, “Está fuera, en una junta” me había dicho ya, antes de empezar a pegar de gritos, la señorcita frente a mí. Pero cuando pregunté al guardia, detrás del último cubículo, bajo las piernas de una guapa, salía como venido de otro mundo un gordinflón con gafete de Jefe.
-En qué puedo ayudarla, jovencita.
-¿En qué me puede ayudar? Tengo 20 minutos aquí gritando. ¿Dónde estaba usted?
-Estaba fuera. En una junta.
-¿En una junta en el cubículo 1?
-Mmh, no, acabo de llegar, venga, vamos a mi oficina.
-Ok, mire, lo que pasa es que me pusieron esta multa, diciéndome que era porque mi medidor tenía las terminales gastadas a causa de que yo lo volteaba cada noche. Y verá, yo nunca he volteado el medidor, de hecho, mi medidor es nuevo porque apenas contraté el servicio hace unos meses, y por eso, quisiera que me lo mostrara y me enseñara las malditas terminales gastadas, que me lo quitaron aún habiendo pagado mi recibo, y aún cuando SU guardia, ese que ve ahí, luego de no dejarme pasar con uno de estos señores que estaban tomando cafecito y riendo como hienas mientras veían pendejadas en Internet, me dijo que mientras yo pagara mi recibo no tenían por qué cortarme la luz. Que la multa podía venir yo arreglarla con ustedes después y me corrió. Y ahorita que vengo a arreglar lo de la multa, me dice aquella ingrata mujer, que como la multa se suma a mi consumo, y debido a que pague mi consumo solamente pero deposité un peso de más, ahora no me conectarán la luz hasta que termine de pagarlo todo. Y la verdad, yo no le encuentro sentido, y lo único que quiero es que me enseñen mi medidor y me conecten mi pinche luz (para poder ir yo a mi casa, a reírme como hiena viendo pendejadas en Internet, graciasssss).
-No se preocupe, señorita, déjeme hago unas llamadas y ahorita mismo van a reconectarle su servicio, pero ya tranquilícese. Y bueno, es que la verdad la culpa no es de nosotros, sino de la otra oficina, donde debieron haberle…
-Señor, acepte su error, sea hombre. Usted tiene a ese guardia parado ahí, que no deja pasar a nadie, él mismo da información de cualquier cosa en vez de pasar a la gente con una persona de algún cubículo. Si a esas vamos, póngale una corbatita, siéntelo enfrente de una computadora y súbale el sueldo, que la realidad es que el hombre hace el trabajo de todos los demás.
-Emh, no, señorita, lo que pasa es que el señor tiene que decir qué casos se resuelven aquí, y cuales no. Y es que luego viene mucha gente y andamos muy atareados de trabajo.
-Señor, he venido 3 veces y nunca hay nadie. El guardia en realidad es un repelente de personas, nadie entra aquí, y ustedes nomás se la pasan de fiesta de té. Usted me oyó gritarle a la empleada, y le valió gorro hasta que ya me vio bien histérica y sin ganas de irme.
-Pues sí, tal vez sea mi error, pero en realidad si tenemos mucho trabajo, eh. De todos modos, voy a ver qué puedo hacer para cambiar eso…
-Ok, cuándo me pone la luz?
-Espéreme un poquito, déjeme hago una llamada. Bueno, ¿Ramón?, oye, aquí tenemos a una señorita, que le vamos a hacer el paro, no? Es que ya pagó su recibo y le quitaron su medidor. ¿Se lo podrías ir a poner ahorita? ¿Sí? Perfecto, sí, gracias, nos vemos.
-¿Entonces no me va a enseñar mi medidor?
-Emh, pues es que la verdad nos traen muchos y…
-Narf, lo que sea, quiero mi luz. ¿Entonces ahorita me la ponen?
-Sí
-Muchas gracias, Don… Octavio López Villanueva. Un gusto hablar con usted, con permiso :D
-Ándele, pásele (¡brrrrrr!)
Y ya, me pusieron la luz ese día, y a mi medidor (y al de todos mis vecinos) le colgaron un aro-candado que ni a martillazos se puede quitar.
Juar, la parte graciosa aquí es que cada que vienen a cortarme la luz, porque en realidad soy muy mala ciudadana, o ciudadana pobre me gusta más, que siempre se atrasa en el pago de sus recibos, y se queda unos días sin gas, o luz, o teléfono, y mi favorito, sin agua. ¿Qué estaba diciendo? Ah sí, que cada vez que vienen a cortar la luz, no pueden por el pinche candadote anti-volteretas que me pusieron, ojoik ojoik.
Peero bueno, dedico esta publicación a Don Señor Corta-Luz, que estuvo aquí afuera una media hora mientras yo escribía este post, dándole de chingazos al medidor intentando quitarle el aro, hasta que salí a preguntar ¿Me van a regañar y a cobrar a mí porque me quites así el candado?, y por el momento dejó por la paz el asunto y se fue. SIIIIIIIÍ y puedo postear y ser una GRAN perra apática detrás de un monitor! SIIIIIIIÍ!
Sardina: 211, 583 – Universo: 0
Y bueno, ¿habrá algún usuario blogger entre el público, rico y gustoso de hacer caridad, que me preste $190 pesos para pagar mi luz? Esniiiiiiif!
Mi cuenta es: 05431076-4 en Banamex, Gracias.


9 comentarios:
jaja, recuerdo ese dia. pense que te daria el telele ahi de tanto que le gritabas a la hermana perdida de paquita.
por cierto, si te fueron a hacer corte con $190 no te va a alcanzar ahora tendras que pagar reconeccion. aunque este ya conectado.
shit!
Sardina: 211, 583 – Universo: 1
jajajaja aaaww
esos de la CFE siempre serán personajes en algún motivo de crítica... EA!
Pinche Sardina, con competencia creativa-literaria como la suya es difícil sobresalir en esto de los blogs.
Le pediría que ya no fuera tan chingona para sus posts, pero sus entradas levantan el día. Me cai.
-El Autor.
Por eso no trabajo en gobierno (en realidad, no trabajo) para evitarme locas como tú.
Ola Sardina! XOXO
quien es lucecita? merboy disfrazado? mjmjmj
"trance"
gran post
jaja yo por eso soy lesbiana
Uy manis, deberías hacer una canción como los del teletón y su 9999, así el lumpen si coopera. Y ya que según Diminui ando en la onda cross dresser, puedo ayudarte imitando a Lucerito.
Publicar un comentario en la entrada